Alrededor de 60 cisnes de cuello negro fueron encontrados muertos en el lago Budi de la comuna de Saavedra, lo que de inmediato encendió las alarmas de emergencia sanitaria por la influenza aviar.
La sospecha del virus H5N1 fue confirmada, luego que expertos tomaran muestras de los cisnes hallados muertos. Al respecto se indicó que se detectaron varios ejemplares flotando sin vida, mientras otros nadaban en círculos, con las plumas erizadas, todos síntomas del mencionado virus.
Desde el SAG se advirtió que el virus se propaga principalmente a través de aves migratorias provenientes del hemisferio norte y que también puede transmitirse entre aves silvestres locales.
Por esto, se reforzó el llamado a extremar las precauciones y reportar de inmediato cualquier sospecha de enfermedad.